Trastornos de los glóbulos blancos

Los trastornos de glóbulos blancos incluyen varios desórdenes que afectan a estas células que son uno de los tres tipos de células sanguíneas.

  • Los glóbulos blancos están predominantemente involucrados en la lucha contra infecciones y participan activamente en las reacciones inflamatorias del cuerpo.
  • Los glóbulos rojos transportan oxígeno al cuerpo.
  • Las plaquetas ayudan a detener el sangrado.

El número normal de glóbulos blancos varía alrededor de 4 a 11 mil millones de células por litro. Este rango es diferente según el laboratorio en el que se lleve a cabo el análisis de sangre.

Los bebés recién nacidos tienen un rango más alto, de alrededor de 9 a 30 mil millones de células por litro.

Este rango disminuye durante los primeros dos años de vida y es similar a los rangos normales de adultos durante el resto de la infancia.

Opuesto a los glóbulos rojos, el rango normal no se ve afectado por el género (masculino o femenino). Sin embargo, si se afecta por la etnia; en algunos estudios, los afroamericanos han presentado recuentos de leucocitos más bajos que los caucásicos.

Categorías de Trastornos de glóbulos blancos

Los trastornos de los glóbulos blancos pueden clasificar de varias maneras.

En primer lugar, se categorizan por causa, es decir aquellas condiciones que afectan la producción de glóbulos blancos (demasiados o muy pocos) y otras que afectan su función.

En segundo lugar, se categorizan según el tipo de glóbulos blancos afectados; esto significa que en algunos trastornos, todos los glóbulos blancos se ven afectados, pero en otros, solo afectan a un determinado tipo.

Existen cinco tipos principales de glóbulos blancos:

  • Neutrófilos que predominantemente combaten infecciones bacterianas
  • Linfocitos, que predominantemente combaten las infecciones virales
  • Monocitos, que predominantemente combaten infecciones fúngicas
  • Eosinófilos, que predominantemente combaten infecciones parasitarias y están involucrados en reacciones alérgicas
  • Basófilos, que están involucrados en reacciones inflamatorias.

En tercer lugar, los trastornos de leucocitos pueden clasificarse como benignos o malignos. La mayoría de los trastornos de leucocitos son benignos.

Términos básicos asociados con los trastornos de glóbulos blancos

En general, cuando existe demasiada cantidad de un tipo de glóbulos blancos, etimológicamente se indica como philia al final de la palabra, y en los casos de bajas cantidades de glóbulos blancos se agrega penia al final de la palabra.

Estos términos se pueden aplicar a todo tipo de glóbulos blancos; la leucocitosis es un recuento de glóbulos blancos por encima del rango normal, y la leucopenia es un recuento de glóbulos blancos por debajo del rango normal.

Estos también es usado para describir glóbulos blancos específicos como neutropenia (pocos neutrófilos) o basofilia (demasiados basófilos).

Tipos comunes de desórdenes de glóbulos blancos

Leucocitosis

La leucocitosis es un aumento en el número de glóbulos blancos. Las causas más comunes son infecciones y medicamentos como prednisona o leucemia.

Neutropenia autoinmune

La neutropenia autoinmune ocurre cuando el cuerpo produce anticuerpos que atacan y destruyen neutrófilos.

Neutropenia congénita grave

Las personas con esta enfermedad nacen con neutropenia severa secundaria debido a una mutación genética.

Las personas con neutropenia congénita severa tienen infecciones bacterianas recurrentes.

Neutropenia cíclica

Esta neutropenia también se debe a una mutación genética, similar a la neutropenia congénita grave. Sin embargo, la neutropenia no ocurre todos los días, sino en ciclos de aproximadamente 21 días.

Leucemia

Es un cáncer de las células que producen glóbulos blancos en la médula ósea.

Enfermedad granulomatosa crónica

Es un trastorno en el que múltiples tipos de glóbulos blancos (neutrófilos, monocitos, macrófagos) no pueden funcionar adecuadamente.

Es una afección hereditaria y provoca múltiples infecciones, particularmente neumonía y abscesos.

Deficiencia de adhesión de leucocitos

Es un trastorno en el que los glóbulos blancos no se pueden mover a las áreas de infección.

Síntomas de los desórdenes de glóbulos blancos

Los síntomas de los trastornos de glóbulos blancos varían en gran medida según su causa.

Algunas personas con trastornos de leucocitos pueden no tener ningún síntoma. En otros casos, los síntomas están predominantemente relacionados con la infección e incluyen:

  • Infecciones frecuentes o recurrentes
  • Infecciones con bacterias, virus u hongos inusuales
  • Fiebre
  • Úlceras en la boca
  • Abscesos cutáneos (comúnmente llamados forúnculos)
  • Neumonía

Diagnóstico de desórdenes de glóbulos blancos

Similar a otros trastornos sanguíneos, la primera prueba que se realiza comúnmente es el conteo sanguíneo completo (CSC).

A veces, esta prueba se realiza porque se tienen infecciones recurrentes o inusuales u otras veces se identifica de manera incidental, cuando se realiza un CSC como prueba anual de rutina.

Una vez que es diagnosticado trastorno de glóbulos blancos, el médico trabajará para determinar la causa del mismo.

En ocasiones, la causa es temporal, como el incremento en el conteo de leucocitos durante una infección activa.

En estas circunstancias, a menudo se repite el CSC para garantizar que las cosas vuelvan a la normalidad.

El médico también puede solicitar un frotis de sangre. Un frotis de sangre es una prueba en la que se coloca una pequeña cantidad de sangre en un portaobjetos de vidrio, para observar las células sanguíneas bajo el microscopio, en busca de anomalías que puedan indicar la causa del trastorno.

En los casos en que se requieren más análisis de sangre, el paciente es remitida generalmente a un especialista. Los trastornos de glóbulos blancos generalmente son tratados por hematólogos, médicos que se especializan en trastornos sanguíneos e inmunológicos.

Debido a que los trastornos de glóbulos blancos se producen en la médula ósea, es posible que se necesite una biopsia de médula ósea para completar el estudio.

Tratamiento de los trastornos de glóbulos blancos

Al igual que sus causas, existen numerosos tratamientos para los trastornos de glóbulos blancos.

Los antibióticos se usan para tratar las infecciones frecuentes y en ocasiones para prevenir infecciones.

A diferencia de los trastornos que afectan los glóbulos rojos o las plaquetas, las transfusiones de glóbulos blancos rara vez se usan.

Existen medicamentos que pueden usarse para estimular la producción de glóbulos blancos en la médula ósea llamados factores de crecimiento.

Además, el trasplante de células madre puede usarse para la terapia curativa de algunos de estos trastornos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Como Usa Google la Cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies